Dentro del ciclo de proyecciones de montaña organizado por Montañeros de Aragon en noviembre de 2011, el día 15 estaba programada una proyección del alpinista frances Patrick Gabarrou. Cuando leí el nombre no podía creerlo ¡¡ Patrick Gabarrou ¡¡ en Zaragoza, no podía perderme la proyección. Patrick Gabarrou junto con un puñado de escaladores de muy distintos estilos y preferencias formaba parte de mi imaginario juvenil de heroes de la montaña. Eran los primeros ochenta, yo iba al instituto y soñaba en poder ser algo parecido.
De ese selecto grupo de escaladores Patrick resultaba ser el más cercano y asequible, no porque sus actividades fueran más fáciles, sino porque se desarrollaban en un terreno de juego que me resultaba más cercano y comprensible. Chris Bonington o Reinhold Messner realizaban sus actividades en un Himalaya demasiado lejano, John Bachar en un mundo vertical de compromiso exagerado.
Patrick Gabarrou era y es un alpinista. Sus realizaciones más emblematicas, las que le llevaron a la fama mundial, las realizó en los Alpes, en el macizo del Mont Blanc a mediados de los ochenta del siglo veinte. Y en la actualidad, como el mismo dijo en la conferencia, sigue siendo un alpinista convencido. Después de conocer las montañas de todo el mundo siempre vuelve a la esencia de los Alpes. Después de tocar todas las músicas se queda con Mozart. Que sus actividades se centraran en los Alpes, un macizo cercano y soñado, y fueran en hielo y roca las hacian más posibles en mi imaginación.
Presentado al protagonista de la proyección lo que se podia esperar de la misma tenía que ser bueno. La proyeccion Mont Blanc, Cathedral de Lumiere es un sentido recorrido por tadas la vertientes del Mont Blanc, macizo predilecto de Patrick. Se plantea como una proyección clásica de fotos comentadas por el protagonista y, superadas las primeras dificultadas de adaptarte a una traducción simultánea, resulta cautivadora. Eso si, hay que conocer muy bien el macizo del Mont Blanc sino terminas perdido dentro de fotos que parecen repetrise continuamente (y se repiten).
La primera parte de la proyección, con fotos generalistas del macizo es poética y dificil de seguir (una traducción simultánea de este tipo de pensamientos es dificil), pero pronto comienza la esencia de la proyección: un recorrido por las vias de escalada de todas la vertientes del Mont Blanc, un recorrido apasionante porque el macizo es grande y complejo, con muchas vertientes y caras. Comienza describiendo las tres vias normales: la "via real" desde el refugio de la Aiguille de Gouter, la "via de los cuatromiles" (desde la Aiguille de Midi por el Mont Blanc du Tacul y Mont Maudit) y la via de los primeros ascensionistas por el refugio de Mulets. Son momentos entrañables llenos de recuerdos que se van perdiendo (subí al Mont Blanc en el año 1991 subiendo por la via real y bajando por la via de los cuatromiles) las fotos que veo podrían ser las mias: refugio Wallot, arista de les Bosses ... Pero ese terreno conocido por aristas y valles cercanos da paso al espectaculo de las diferentes vertientes de Mont Blanc y, las vias normales, se acaban. La proyección sigue un discurso ordenado por las diferentes vertientes empezando por la vertiente norte (la vertiente de la luz) y terminando por la sur siguiendo el sentido de la agujas del reloj. Partiendo de la cara estenoreste del Mont Blanc du Tacul comienza el recorrido por vias míticas.

La primera foto, la cara estenoreste del Mont Blanc de Tacul ,era superconocida para mi, todavía la llevaba en la carpeta cuando empecé la Universidad. En esta foto de vertiginosos pilares rocosos se dibujan profundos corredores de una longitud, linealidad y verticalidad extraordinarios. En medio de este conjunto de pilares asciende la via Super Couloir (P.Gabarrou, J.M.Boivin 1975) la primera via de Patrick con técnica de piolet tracción. La voz de Patrick se aleja y penetras en un mundo desaparecido para siempre: el de los pioneros. Las fotos hablan por si mismas, su calidad no es excelente, pero los momentos que reflejan son espontáneos y llenos de contenido. Patrick aprovecha para hacernos ver el material con el que realizaron esa primera ascensión y para decirnos que ha tenido la suerte de vivir en primera persona la espectacular evolución de los materiales, reconoce que ha vivido una edad de oro del alpinismo.
A partir de ahí la proyección resulta trepidante, el espolon de la Brenva (una via posible), más al sur el muro de la Poire, el Grand Pilier d´Angle, el Pilar Central del Feney ... los últimos problemas de los Alpes. Patrick se explaya en dos de sus realizaciones más importantes: "Freneysie pascale" (Patrick Gabarrou,Francois Marsigny 1984) y "Divine Providence" (Patrick Gabarrou,Francois Marsigny 1984), especialmente en esta última via que se desarrolla por la sección más vertical e inaccesible del impresionante zócalo rocoso del Grand Pilier d´angle. Nos dice que desde el refugio Ghiglione (ya desaparecido) la via resultaba sencilla, el Pilier parece una cabeza de Mamut con la trompa que asciende desde el glaciar, la gran cabeza en la parte alta de la pared y por fin el cuello donde terminan las dificultades (aunque aún queda un gran recorrido alpino por la arista de Peuterey hasta la cima del Mont Blanc), sólo había que ascender por la trompa y cruzar la cabeza hasta el cuello. La realidad resultó ser bien distinta. Dificultades de grado extremo (abominable en las reseñas ABO, más dificil que ED extremadamente dificil) y una caida que casi le cuesta la vida (de ahí que bautizaran la via con el nombre de "Divine Providence" la única explicación de seguir con vida).